Si se da el efecto sin que se dé la causa, ésa no es la causa (III)

Vamos a ver un experimento en ratas.

Energy expenditure in obesity-prone and obesity-resistant rats before and after the introduction of a high-fat diet

Hay dos tipos de ratas:

  • las OR son resistentes a la obesidad, mientras que
  • las OP son propensas a la obesidad.

Todas las ratas empiezan con la dieta baja en grasa. A parte de las ratas, grupo HFD, se las cambia a una dieta alta en grasa que es engordante para ratas. Ese grupo aumenta la ingesta, gana bastante más peso que las ratas que siguen con la dieta baja en grasa (grupo LFD) y acumulan más grasa corporal.

A parte de las ratas que siguen la dieta HFD (alta en grasa) se les limita la ingesta para que no coman más que las ratas del grupo LFD. Éste es el grupo pair-fed: PF HFD. Reitero, el grupo PF HFD tiene:

  • dieta engordante, la HFD, pero
  • la ingesta limitada para que no coman más que las del grupo LFD.

Peso y masa grasa finales:

Ratas OR Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 261 263,5 16,6
HFD 261 274,7 20,1
PF HFD 261 264,5 26,7

Según la tabla anterior, el grupo PF HFD apenas ha ganado 1 g de peso corporal más que el grupo LFD, pero tiene más grasa corporal que los otros dos grupos, incluido el el grupo HFD, el que ha comido más y ¡¡¡de la misma dieta!!! Esto es como para resaltarlo: dos grupos de ratas que consumen la misma dieta, y al grupo al que le hemos limitado la ingesta es el que más grasa corporal de los dos tiene al final del experimento. Más grasa corporal por comer menos…

El grupo PF HFD ha ganado más grasa corporal que ningún otro grupo y para poder ganarla ha tenido que perder masa no-grasa.

Esta segunda tabla es para el otro grupo de ratas, las OP, las propensas a la obesidad. Avanzo que los resultados son similares a los que acabamos de ver.

Ratas OP Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 299 302,4 22,1
HFD 299 324,5 39,9
PF HFD 299 296,2 37,0

Nótese cómo los dos grupos de ratas que siguen dieta HFD han acabado con el doble de grasa que el grupo LFD, ¡aunque el PF HFD tiene menos peso que el grupo LFD! 

No estamos interpretando mal los datos, pues los propios autores reflejan en el texto lo que acabamos de ver:

The overall effect of these changes resulted in a reduction in fat-free mass while fat mass increased.

El efecto general de estos cambios dio como resultado una reducción en la masa libre de grasa, mientras que aumentó la masa grasa.

Si dos grupos de ratas consumen la misma cantidad de kcal, pero uno gana el doble de grasa corporal que el otro, ¿se puede decir que alguno de los dos grupos ha engordado por comer “más de la cuenta”? ¿Qué grupo habría comido más de la cuenta en ese caso?

Nótese que los dos grupos de dieta HFD han engordado en la misma medida, al margen de si la ingesta se limitaba o no se limitaba. Por favor, ¡¡leed esto último de nuevo!!

Si un grupo de ratas gana masa grasa al tiempo que pierde masa no-grasa, de tal forma que pierde algo de peso, ¿se puede seguir diciendo que según las leyes de la física la causa de engordar es un “superávit calórico”? ¿Es un superávit calórico, que no ha existido, lo que ha hecho ganar masa grasa al grupo PF HFD? ¿Por qué ha acumulado grasa corporal ese grupo de ratas?

En este experimento, ¿ha sido el control de la ingesta energética una solución? ¿Qué hubiese evitado el engorde? ¡¡¿Qué lo hubiese evitado?!! ¿Qué no lo ha evitado?

— ¡Es un experimento en ratas!

— Mismas leyes de la física que en humanos. Y tú dices defender una ley de la física, ¿no?

— Pero en humanos es diferente. En humanos se ha demostrado que el balance energético determina si ganamos grasa corporal o no.

— Entonces tú basas tus creencias en lo que crees que dicen los resultados experimentales, no en lo que dice la primera ley de la termodinámica. Reconoces que tus creencias no vienen avaladas por las leyes de la física.

— Así es.

— ¿Me puedes dar esa evidencia científica que demuestra que la dieta hipocalórica sirve para adelgazar, i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo?

— La dieta twinkie, por ejemplo. O los campos de concentración nazis.

— Creo que no has entendido la pregunta.

Leer más:

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Se busca caloréxico inteligente para contestar a unas sencillas preguntas

sethh, usuario del foro musclecoop, hablando de mí:

no entiendo como puede ser tan corto de miras y estar metido en un bucle casi de misticismo “religioso” de ir contra una teoria [sic] que todo el mundo inteligente entiendesethh (musclecoop)

Falacia ad populum: consiste en argumentar que la postura propia es correcta porque es lo que la mayor parte de la gente opina que es correcto (ver): “Si (supuestamente) todo el mundo dice que A es correcto, se deduce que A es correcto.”

¿Argumento? Ninguno. Es una falacia bien cutre. ¿Que mucha gente cree que la Teoría CICO es correcta o que es una ley de la física? Qué gran argumento… ¡No hablemos más entonces!

Esto es como si me da por ir contra el sistema metrico [sic] decimal o contra la medida de tiempo. sethh (musclecoop)

Falacia de falsa analogía. Por comparar A y B, ni A ni B heredan todas las propiedades del otro. O, dicho de otra forma, del hecho de que A y B sean similares en algún aspecto no se deduce que compartan todas sus propiedades.

Cuando en lugar de argumentar se recurre al insulto y a las falacias…

En el blog he explicado repetidamente que la Teoría CICO (también llamada Teoría del Balance Energético) no es la Primera Ley de la Termodinámica, y que la Teoría CICO es una teoría fraudulenta cuya supuesta utilidad nace de asumir una causalidad sin fundamento en dicha ley. Si tuviera que explicarlo de la forma más clara y sencilla posible, señalaría que la Teoría CICO está basada dos premisas injustificadas:

  1. La teoría CICO no permite que el tejido adiposo cambie por sí mismo (o en otras palabras, de forma injustificada se asume que su comportamiento es pasivo y su fisiología es ignorada), y
  2. La teoría CICO sólo considera posibles los cambios en la energía acumulada en el tejido adiposo. No permite cambios en ningún otro tejido/órgano.

Las explicaciones detalladas las podemos encontrar, por ejemplo, en estos artículos:

Si alguien quiere llamarme supertalibán, gurú de secta o corto de miras, primero debería molestarse en prestar atención a lo que estoy diciendo. Y no tergiversarlo tratando así de hacer creer que el oponente es obviamente estúpido (ver).

Voy a plantear tres peticiones, a ver si hay suerte y algún caloréxico inteligente se atreve a contestarlas. Advierto de antemano que marear la perdiz sólo salva los muebles ante los más fanáticos, que se conforman con cualquier cosa. Pregunto lo que pregunto y las evasivas y los insultos sólo demuestran que no se puede o no se quiere contestar a las preguntas.

Primera petición

Puesto que, de acuerdo con sethh, todas las personas inteligentes entienden la Teoría CICO, pido que un caloréxico inteligente:

me diga qué errores estoy cometiendo en mis argumentos.

Aparentemente, no estoy pidiendo nada del otro mundo: si toda persona inteligente entiende la Teoría CICO, se deduce que debe de ser relativamente sencillo encontrar un defensor inteligente de esa charlatanería que me explique los errores que estoy cometiendo en mis explicaciones en los artículos que he enlazado antes (ver,ver,ver).

Segunda petición

Pido que el caloréxico inteligente:

exprese lo que dice la Teoría CICO sin usar falacias y empleando en todo momento argumentos 100% rigurosos:

  1. Enunciado de la Teoría CICO. Sin falacias y con rigor.
  2. Defensa de la utilidad de esa teoría para gestionar nuestro peso corporal. ¿Qué conclusiones útiles se deducen de esa teoría? Sin falacias y con rigor.
  3. Explicación de cómo se aplica la Teoría CICO cuando ganamos peso porque aumenta el tamaño de un tumor.

Las bases detalladas de este desafío a los caloréxicos están planteadas en la parte final de esta entrada.

Tercera petición

Pido que el caloréxico inteligente:

conteste a unas sencillas preguntas sobre la aplicación de la Teoría CICO en el crecimiento de un tumor. Son las preguntas recogidas en esta entrada. Si la Teoría CICO es una estupidez aplicada al crecimiento de un tumor, pido también que explique por qué la Teoría CICO es errónea en ese caso.

Si, como dicen sus defensores, la Teoría CICO es la Primera Ley de la Termodinámica misma, una ley universal e inviolable, debe de ser igual de aplicable cuando ganamos peso porque crece un tumor y cuando ganamos peso porque crece el tejido adiposo. ¿Es o no es la Teoría CICO una inviolable ley de la física? Parece que algún cimiento de esta charlatanería se resquebraja con ciertas preguntas…

una teoría que todo el mundo inteligente entiende

Los defensores de la Teoría CICO no van a contestar a ninguna de mis peticiones. A ninguna. Lo doy por supuesto. Mi objetivo no es convencer a quien defiende charlatanería, sino poner negro sobre blanco que carecen de argumentos con los que defender sus dogmas. La Teoría CICO es una teoría pseudocientífica basada en juegos de palabras falaces y cualquier intento de usar argumentos rigurosos para defender esa teoría está abocado al fracaso. Dicho de otra forma:

No vamos a encontrar una exposición de la Teoría CICO que sea rigurosa y que esté libre de falacias.

En cuanto pides que sean rigurosos, a los caloréxicos se les apagan las luces.

Una persona inteligente es la que rectifica cuando ve que no puede contestar preguntas sencillas y es la que a continuación intenta averiguar en qué se estaba equivocando. Los que ven que no pueden rebatir argumentos y siguen repitiendo con fervor lo que todo el mundo dice, porque todo el mundo lo dice, no son inteligentes, son merluzos.

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Leer más:

¿Qué dice la Primera Ley de la Termodinámica? (I)

The Obesity Epidemic: Science, Morality and Ideology

Algunos fragmentos de este libro, con mi traducción bajo los mismos, en color púrpura:

In passing, it is worth remem-bering this kind of research would not be necessary if the human body conformed to the energy-in/energy-out law.

De paso, vale la pena recordar que este tipo de investigación no sería necesaria si el cuerpo humano se ajustara a la ley de entrada/salida de energía.

We certainly are not suggesting that the laws of physics are mysteriously suspended when it comes to human body weight. On whether the energy-in/energy-out law produces ‘true’ knowledge about body weight, the most defensible position would appear to be an open and undecided mind. More importantly, however, whether this model helps us to understand human body weight and why it changes — that is, is it a useful model? — would also seem very much open to question.

Por supuesto no estamos sugiriendo que las leyes de la física queden misteriosamente en suspenso cuando se trata del peso corporal humano. Sobre si la ley de entrada/salida de energía produce un conocimiento “verdadero” sobre el peso corporal, la posición más defendible parece ser una mente abierta e indecisa. Más importante aún, sin embargo, parece totalmente abierto a debate si este modelo nos ayuda a comprender el peso corporal humano y por qué cambia, es decir, ¿es un modelo útil? 

It is also worth remembering that researchers consis-tently describe the long-term success of scientifically controlled weight loss programmes, where the energy-in and/or energy-out of individuals are modified as, at best, ‘disappointing’ and, at worst, ‘dismal’

También vale la pena recordar que los investigadores describen sistemáticamente el resultado a largo plazo de los programas de pérdida de peso controlados científicamente, en los que la energía entrante y/o la energía saliente de los individuos se modifican como, en el mejor de los casos, “decepcionantes” y, en el peor de los casos , “deprimentes” 

Taken together, these results are not conclusive proof of anything, but they should at least make us wonder about the usefulness of the science of obesity’s preoccupation with the ‘energy balance’ — food and physical activity — of individuals.

Tomados en conjunto, estos resultados no son prueba concluyente de nada, pero al menos deberían hacernos cuestionarnos sobre la utilidad de la preocupación por el ‘balance de energía’ —alimentos y actividad física— de las personas en la ciencia de la obesidad.

Preguntas

  1. ¿Se rige el cuerpo humano por la teoría CICO?
  2. ¿Proporciona la teoría CICO “conocimiento verdadero”?
  3. ¿Es la teoría CICO un modelo útil, a pesar de su perfecto récord de fracasos en los experimentos científicos?
  4. ¿Es razonable que los intentos de prevenir y combatir la obesidad sigan tomando la teoría CICO como base de trabajo?

¿Qué justificación real tiene el uso de la teoría CICO?

La teoría CICO no viene avalada por las leyes de la física, como hace poco reconocía un popular gurú caloréxico (ver), aunque algunos de los defensores de esta teoría todavía lo crean así. Por otro lado, en la práctica el fracaso de esta teoría para ayudar a las personas obesas a perder el peso que les sobra y mantener lo perdido, es sistemático (ver).

Algunos caloréxicos nos dicen que es inevitable hablar de calorías, porque “el balance energético existe“, porque en términos de energía “2+2=4” o porque “es la diferencia entre calorías ingeridas y gastadas lo que determina el peso corporal“. Dejo las explicaciones relativas a estos argumentos para las siguientes dos partes de esta entrada. Adelanto que esas ideas no sólo son erróneas: son indiscutiblemente erróneas. Creen defender conocimiento científico, pero sólo defienden charlatanería.

Y en cuanto a sus resultados constatados en la práctica, los argumentos son que la teoría CICO es demostrada correcta por:

¿Es ésta la base “científica” con la que se está tratando la obesidad? Es la misma base científica que cualquier otra pseudociencia: ninguna.

One of life’s great disappointments is that when you finally corner the bad guys, they turn out to be pathetic like Saddam Hussein. They don’t break down on the stand as in the old Perry Mason episodes. It is sad but it is also hard to feel much sympathy. Richard Feinman

Una de las grandes decepciones de la vida es que cuando finalmente arrinconas a los malos, resultan ser patéticos como Saddam Hussein. No se rompen en el estrado como en los viejos episodios de Perry Mason. Es triste pero también es difícil sentir mucha simpatía.

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