Taubes escribe sobre el estudio de Hall et al.

Gary Taubes ha escrito sobre el estudio de Hall et al. (ver,ver), ése en el que los autores presumían de haber demostrado cosas que ni por asomo habían demostrado. Recomiendo la lectura del artículo de Taubes. El análisis que hace es muy acertado, como suele ser habitual en él.

Diet Advice That Ignores Hunger“, by Gary Taubes

El estudio de Hall et al., si bien aporta resultados francamente intrascendentes y ha creado mucha desinformación, tiene como efecto positivo que nos permite analizar los prejuicios y creencias en los que se mueven los defensores del balance energético y de contar calorías.

Como ya comenté, la pérdida de grasa en el estudio de Hall et al. se sacó de una hoja de cálculo, y echándole imaginación, no de medidas reales de la grasa corporal. Esas medidas, que se hicieron, no dieron diferencias entre dietas. Y los propios autores reconocen que el resultado de sus cálculos matemáticos es debido en gran parte a un efecto transitorio, pues en el grupo con menos hidratos de carbono se estaba sufriendo la típica adaptación a una dieta con menos carbohidratos y más grasa: se estaban reduciendo temporalmente las reservas de glucógeno y por tanto se estaba quemando menos grasa de la que se hubiese quemado en régimen permanente (ver). Eso es lo que creen los autores del estudio, y difícilmente da para sacar conclusiones grandilocuentes, como fue el caso. No me es posible hablar de este estudio sin hacer estas aclaraciones, pues de otro modo estaría participando en el engaño que supone ese estudio científico en general y las conclusiones de sus autores en particular.

Hecha esa aclaración, hagamos el acto de fe de creer que lo que los autores han calculado con sus ecuaciones es cierto, y una dieta sin prácticamente grasa hace perder más grasa que una dieta moderada en hidratos de carbono, durante los seis primeros días de la dieta. Comparemos eso con sus conclusiones:

Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad.

Si damos por supuesto que los autores actúan de buena fe (que cada uno crea lo que quiera sobre eso), estaríamos viendo cómo estas personas creen que la pérdida de peso en los primeros seis días de una dieta demuestran que la dieta funciona a largo plazo. Según los prejuicios de estas personas, la restricción calórica sí funciona para perder peso, y si casi nunca da resultados (ver,ver) es porque el obeso no tiene fuerza de voluntad y abandona la dieta. Las conclusiones de los autores solo pueden explicarse si ésa es su forma de pensar (siempre que descartemos que estén faltando a la verdad de forma consciente).

El escrito de Taubes va en esa línea. Resalta que un estudio de seis días no demuestra absolutamente nada en términos de pérdida de peso y lo argumenta de la siguiente forma: el hambre es importante. Cuando una dieta hace pasar hambre a los participantes, lo que se ha demostrado es que el cuerpo reacciona con cambios fisiológicos que van a hacer imposible mantener a largo plazo el nuevo peso corporal. Y una dieta de seis días no nos dice nada sobre esos efectos a largo plazo, que son los que realmente van a hacer que la dieta sea útil o no para pérdida de peso.

By inflicting the caloric deprivation for only six days, the researchers seem to have made the implicit decision that hunger — the physiological response to caloric deprivation — is irrelevant to how we should think about a weight-loss diet.

Al aplicar la restricción calórica durante solo seis días, los investigadores parecen haber tomado implícitamente la decisión de que el hambre — la respuesta fisiológica a la restricción calórica — es irrelevante a la hora de evaluar una dieta para pérdida de peso.

¿Demostraron Hall et al. que se puede perder peso a cortísimo plazo con restricción calórica? No sé si esperan un premio por demostrar lo que todo el mundo sabe y nadie pone en duda. Eso, en mi opinión, es tirar el dinero.

That humans or any other organism will lose weight if starved sufficiently has never been news. The trick, if such a thing exists, is finding a way to do it without hunger so weight loss can be sustained indefinitely.

Que los seres humanos o cualquier otro organismo pierde peso si se le restringe la comida suficientemente no es ninguna novedad. La clave, si es que existe, es encontrar una forma de hacerlo sin pasar hambre, de forma que la pérdida de peso pueda ser mantenida indefinidamente.

Hall et al. alardearon de haber demostrado efectividad en pérdida de peso. Es falso. La verdadera demostración en este estudio es que deja claro que según los prejuicios de los autores, si la gente con problemas de peso no consigue adelgazar es porque abandonan la dieta. Eso es lo que creen los autores y los que han dado cancha a esta parodia de estudio científico (ver):

As far as success with weight management goes, adherence is king and consequently I’m for any diet that a person enjoys enough to sustain. Yoni Freedhof

Cuando se trata de éxito en el mantenimiento del peso corporal, la adhesión a la dieta es lo principal y consecuentemente estoy a favor de cualquier dieta que una persona disfrute tanto como para no dejarla.

¿Qué demostraron los autores del estudio? Sus prejuicios hacia la gente con exceso de peso, nada más.

Ésas son las creencias de esta gente: el problema es que los obesos no tienen fuerza de voluntad y dejan las dietas. Pero Taubes no está de acuerdo: para él la clave está en los cambios fisiológicos que produce el hambre, es decir, la restricción calórica.

Son las dos forma de pensar, los dos paradigmas sobre la pérdida de peso, el que culpa al obeso de que la restricción calórica no funcione para perder peso y mantener lo perdido, y el que dice que el método, la restricción calórica, es un error.

Plantear que a la humanidad le ha desaparecido de repente la fuerza de voluntad, que se ha vuelto vaga y glotona porque sí, por igual en Nueva york, que en Valencia, que en una isla del pacífico (ver), es sencillamente estúpido. Y no sé hasta qué punto el “racismo” hacia las personas con exceso de peso puede seguir siendo ya no solo fomentado, sino tan siquiera tolerado. Por otro lado, la posición de Taubes está basada en evidencia científica, que constata que la restricción calórica produce cambios en nuestro organismo que se oponen la pérdida de peso (ver,ver,ver,ver). Esos mismos efectos los hemos visto una y otra vez en experimentos con animales (ver,ver). Prejuicios e hipótesis estúpidas frente a evidencia científica y sentido común.

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