Crónicas caloréxicas (XIII): Danny Lennon (2/2)

(Ir a la primera parte de la entrada)

Los hipotéticos defectos de la hipótesis carbohidratos-insulina no refuerzan ni dan validez a la pseudociencia del balance energético (ver). Nada tiene que ver una cosa con la otra: la hipótesis CICO es estúpida pseudociencia por méritos propios. Y la hipótesis carbohidratos-insulina es una hipótesis diferente de la hipótesis CICO: no hay que elegir entre ambas, no hay que caer en una falacia de falsa dicotomía.

Aclarado lo anterior, el señor Danny Lennon plantea dos argumentos interesantes en el siguiente fragmento del podcast #85, el mismo podcast del que he escrito en la primera parte de esta entrada. No lo traduzco y lo comento más abajo:

If insulin is the ultimate cause of obesity, what is the mechanism? Now of course the pathology of obesity is far from simple. Obesity is a distinct metabolic state that is not equal to simply having too much body fat. And so while Dr. Fung admitted that he (or anyone else) can’t completely explain the exact mechanisms underlying obesity, saying that discussing mechanisms is irrelevant, made it difficult to bring many of the counter-points to the insulin hypothesis up. One example being that higher RMR I mentioned a minute ago. I also think that unless we have at least some mechanistic explanation for how insulin is the ultimate cause of obesity, it’s not accurate to be confident in it’s complete damnation. For example, we know insulin doesn’t trap fat in fat cells. In fact, in obese folks their fat cells are no poorer at releasing fat from fat cells than lean people, and in some cases may even be more lipolytic.

Primer argumento

El primer argumento es que la hipótesis carbohidratos-insulina no ofrece un mecanismo fisiológico según el cuál actúa. ¡Qué fuerte! Es evidente que si algo tiene esa hipótesis es un mecanismo fisiológico: es un hecho indiscutible que la insulina afecta directamente a la lipogénesis y a la lipólisis en el tejido adiposo (ver,ver). ¡¡Esa hipótesis está basada en un mecanismo fisiológico!! Y, de hecho, otros caloréxicos han criticado esa hipótesis ¡¡¡por ser un mecanismo fisiológico!!! (ver) Pero Lennon tiene la creencia de que para que la insulina engorde tiene que actuar según establece la hipótesis CICO: tiene que tener efecto directo en CI y/o en CO, es decir en alguno de los dos términos de la ecuación del balance energético que en su pseudociencia son los responsables de engordar. Podemos comprobar que ésa es su creencia en el podcast #84 (min 21 y 22).

La misma injustificada creencia ya la habíamos visto en Guyenet, PhD:

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

El argumento viene de que en el podcast #84 Fung dice que la pregunta relevante es si la insulina engorda o no engorda, no si afecta al apetito o al gasto energético. Y comenta que ésa es la pregunta relevante, aunque no entendamos los mecanismos por los que actúa la insulina. Lennon se agarra a ese argumento, que es muy acertado, y lo retuerce para intentar hacer creer que la hipótesis carbohidratos-insulina no es capaz de proporcionar un mecanismo fisiológico plausible según el cuál funciona. Es surrealista: con las anteojeras CICO ven sólo lo que quieren ver.

Lo más alucinante del asunto es que los defensores de la hipótesis CICO son incapaces de explicar cómo el cuerpo detecta el “déficit calórico” o “superávit calórico” y cuál es el mecanismo fisiológico que traslada la orden de ganar o perder grasa corporal a los adipocitos. ¿Participa la insulina en ese mecanismo? La única explicación que dan es el silencio (ver). Acerca de su hipótesis ni hacen preguntas ni dan respuestas, pero para las hipótesis de otros sí tienen espíritu crítico.

Segundo argumento

we know insulin doesn’t trap fat in fat cells. In fact, in obese folks their fat cells are no poorer at releasing fat from fat cells than lean people, and in some cases may even be more lipolytic.

sabemos que la insulina no atrapa la grasa en los adipocitos. De hecho, en personas obesas los adipocitos no tienen mayores difultades para liberar grasa que en personas delgadas, y, en algunos casos pueden incluso ser más lipolíticos.

Por otro lado, Danny Lennon usa el argumento de que en la obesidad, en la que suele haber hiperinsulinemia, la lipólisis de los adipocitos no está reducida. Es falso. La liberación de ácidos grasos está regulada a la baja en la obesidad. Aunque, al haber más adipocitos que en una persona delgada, en global el comportamiento puede parecer el de una persona de peso normal. Pero no lo es. Un par de citas que lo dejan clarísimo:

the literature suggests that NEFA concentrations do not increase in proportion to fat mass, with a clear corollary that lipolysis per kilogram fat mass must be reduced in obesity. This has been repeatedly seen in studies of adipocytes from obese individuals in vitro (66,67) and is associated with downregulation of the expression of the key enzymes of fat mobilization, hormone-sensitive lipase and adipose triglyceride lipase […] As adipose tissue mass expands, NEFA release per kilogram adipose tissue is downregulated, not increased. (fuente)

Adipose lipid turnover is markedly altered in human obesity due to a combination of increased assimilation and decreased removal of triglycerides (fuente)

“downregulated, not increased” si se mide por unidad de masa grasa.

Además de falso, el argumento es erróneo por otras razones. Remito a esta entrada para profundizar en los errores de ese argumento.

La calorexia es poderosa en Jason Fung

Fung es insultado por el caloréxico Sardi, que le tilda de “loco“, “fantasma” y “vendedor de humo“:

Pero que Jason Fung sea insultado por los caloréxicos no necesariamente significa que las ideas de Jason Fung sean correctas. Algunas de sus ideas no lo son y Fung no está demasiado alejado de las creencias de los que le insultan.

En el podcast #84 de Danny Lennon, el anterior al que he comentado en la primera parte de esta entrada, tenemos a Jason Fung dejando claro que no entiende del todo el fraude de causalidad en la pseudociencia del balance energético (min. 20):

— [Lennon] el balance energético se sigue cumpliendo pero no debe ser el objetivo de ninguna terapia.

— [Fung] ¡Exacto! La cuestión es que el problema no es un problema de desbalance de energía, de la misma forma que en el avión que se estrella el problema no es de excesiva gravedad. El problema es otra cosa. Al final todo funciona a través de sustentación frente a gravedad, ¿verdad? Pero el problema es que nadie sostuvo el avión. Es lo mismo que el problema de balance de energía. Al final todo funciona a través del balance energético.

No creo estar malinterpretando a Fung. En esta otra charla (min. 11:15) dice textualmente que “demasiadas calorías” sigue siendo la causa inmediata de la obesidad en la hipótesis hormonal, y que para él la pregunta correcta es qué lleva a consumir demasiadas calorías. Es decir, Fung es tan caloréxico como Danny Lennon.

Fung afirma que la causa de “comer demasiado” es la insulina, no una elección personal ni defectos en el carácter:

O sea que su planteamiento es prácticamente idéntico al de Danny Lennon: nos engorda un desbalance energético, pero Fung propone que la causa de comer de más y tener un gasto energético reducido es hormonal. Algo así como una mezcla de conceptos en la que la obesidad es un problema hormonal (causa última) y un problema energético (causa inmediata) al mismo tiempo. De hecho, en el podcast #84 (min. 10) dice textualmente:

Tienes que tratar lo que causa que las calorías entrantes menos las salientes estén desbalanceadas. Eso es lo útil.

No todo es ignorable en el discurso de Fung. Por ejemplo, Fung propone analogías interesantes, como la del avión que se estrella por un error del piloto. Como digo, son interesantes, pero cae en la falacia de falsa analogía: decir que hay más fuerza de gravedad que fuerza de sustentación es equivalente a decir que el avión va a acabar cayendo, pero decir que entra más energía en el cuerpo de la que sale no es equivalente a decir que se acumula grasa corporal: que entren en Madrid más coches de los que salen no es la causa inmediata de que el estadio Santiago Bernabéu se llene (ver,ver). En sus analogías Fung habla de causas que sí pueden ser interpretadas como causas inmediatas, pero son falsas analogías, pues ése no es el caso de CI-CO en la obesidad.

Lo mismo sucede con su analogía con el alcoholismo: demasiado alcohol es lo mismo que alcoholismo y retorciendo los argumentos puede ser interpretado como la causa inmediata. Pero no es un caso análogo a la obesidad, en la que la causa inmediata es una lipogénesis que supera a la lipólisis, y no la entrada y salida de calorías a nivel corporal, que es lo que propone la hipótesis CICO. ¿Es la causa inmediata de que un tumor crezca que se produce un desbalance energético? ¿Hay que entender, de ser así, cuál es la causa última que lleva a un aumento en nuestro apetito o a reducir nuestro gasto energético? (ver) Supongo que todos vemos el error en el planteamiento de Fung.

¿Que a veces Fung sí parece entender por qué CICO es erróneo? Sí, a veces parece que es así. Por ejemplo, en este otro esquema representa comer mucho y moverse poco como consecuencias, no causas de la obesidad:

Pero si este esquema tiene la causalidad invertida respecto del que hemos visto antes, que también es de Fung, ¿qué conclusión podemos sacar sobre las creencias de Fung?

Our body gains or loses fat according to detailed hormonal instructions from our brain. Jason Fung

Nuestro cuerpo gana o pierde grasa corporal de acuerdo con detalladas instrucciones hormonales procedentes de nuestro cerebro.

¿Seguro? ¿Basado en qué?

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Crónicas caloréxicas (XIII): Danny Lennon (1/2)

Copio un fragmento del podcast #85 de Danny Lennon. No lo traduzco entero, pero lo analizo abajo.

The real crux of this debate for me has centered around discussions over two things driving fat gain; namely energy balance (i.e. the calories-in/calories-out model) and hormonal/metabolic dysfunction. To me the polarization of these two concepts makes no sense. Having to pick whether obesity is an energy balance problem or a hormonal problem is a false dichotomy.

This was one of the things I hoped to iron out by having Dr. Fung on the podcast. Previous to that, we had a public discussion over a Facebook post I posted, in which I listed some bullet points that I felt related to obesity development. In that post I listed, among others, these few points:

  1. In order for fat gain to occur an energy imbalance must be present, where calories in (CI) > calories out (CO).
  2. But when asking “why do we get fat?”, even though CI > CO in such a scenario, the reason driving this is the true cause. This is where the several hypotheses of obesity come in: hypothalamic injury, food reward/palatability, hormones causing a lowering of CO (e.g. thyroid), etc.
  3. The hormonal basis of obesity has always been accepted by pretty much every researcher on the planet. Saying energy balance still determines body weight gain/loss, doesn’t conflict with this at all. In that they are not mutually exclusive.

Dr. Fung:  “Are you arguing point #3 – calories make you fat, or point #5 – hormones make you fat? You can’t have both.”

Hormones influence energy balance. And changing energy input or energy expenditure will affect various hormones.

Frank Greenway, who’s a researcher out of the Pennington Biomedical Research Center, wrote a nice paper on the mechanisms underpinning weight regain, which was published in the International Journal of Obesity a couple of months back.

From that paper, Greenway discusses how body weight maintenance is  regulated by the interaction of both homoeostatic processes, as well as environmental and behavioural factors.

So if we think about homeostatic regulation of energy, we’re essentially talking about hormones controlling calories in and calories out. The hypothalamus has a central role here in integrating signals related to food intake and energy balance, as well as body weight itself. For example, we know hormones like NPY, GIP and Ghrelin can influence energy intake. While if we turn to hormones that exert a role on energy expenditure, we’d be talking about ones such as leptin, insulin, GLP-1, PYY, etc.

So yes, of course, there is a hormonal basis to obesity. There is disregulation of these homeostatic controls. BUT calories-in/calories-out still holds true. The first law of thermodynamics is not being violated. When bodyweight gain is occurring, someone is in a state of positive energy balance. When bodyweight loss is occurring, someone is in a state of negative energy balance.

Análisis de los argumentos

In order for fat gain to occur an energy imbalance must be present, where calories in (CI) > calories out (CO). […] When bodyweight gain is occurring, someone is in a state of positive energy balance. When bodyweight loss is occurring, someone is in a state of negative energy balance.

Para ganar grasa corporal debe existir un desbalance energético, en el que las calorías que entran (CI) superen a las calorías que salen (CO). […] Cuando se produce un aumento de peso corporal, esa persona se encuentra en un estado de balance energético positivo. Cuando ocurre una pérdida de peso corporal, esa persona se encuentra en un estado de balance energético negativo.

Es falso. Y no sólo es indiscutible, es sencillísimo entender que no es verdad: se puede ganar grasa corporal al tiempo que otras formas de energía del cuerpo se reducen. Es posible ganar grasa corporal sin desbalance energético e incluso con un balance energético negativo (ver,ver,ver,ver,ver). El balance energético en el cuerpo NO es el balance energético en el tejido adiposo (ver,ver,ver).

Y, por otro lado, la falsedad de esa afirmación no se resuelve hablando de peso corporal en lugar de grasa corporal, como es evidente si consideramos la ganancia de peso causada por un tumor (ver): a nadie en su sano juicio se le ocurre pensar que la existencia de un desbalance energético es un requisito imprescindible para que un tumor crezca: es, probablemente, sólo un síntoma. De la coexistencia (correlación) no se puede deducir causalidad. Nótese cómo la redacción de la sentencia da a entender causalidad: se dice que la existencia del desbalance energético es requisito para que suceda (“in order to”) la acumulación de grasa corporal. Se deduce causalidad de una correlación, cuando, como he explicado, esa correlación ni siquiera tiene por qué existir. Ingesta energética y gasto energético se señalan como las causas de la obesidad, cuando eso, con rigor, no se puede hacer. Con el ejemplo del tumor lo entendemos todos (ver).

Un segundo argumento:

Having to pick whether obesity is an energy balance problem or a hormonal problem is a false dichotomy […] Hormones influence energy balance […]  if we think about homeostatic regulation of energy, we’re essentially talking about hormones  controlling calories in and calories out

Tener que elegir si la obesidad es un problema de equilibrio de energía o un problema hormonal es una falsa dicotomía […] si pensamos en la regulación homeostática de la energía, estamos hablando esencialmente de hormonas que controlan las calorías que ingerimos (CI) y el gasto energético (CO).

“hormonas que controlan las calorías que ingerimos (CI) y el gasto energético (CO)”

Supongo que cualquiera que haya prestado un poco de atención a este blog estará viendo la premisa injustificada: la hipótesis CICO sólo permite la regulación fisiológica/hormonal de 2 términos de la (falsa) ecuación del balance de energía: el CI o el CO (ver). En CICO no está permitida la regulación fisiológica del término “cambio en la energía acumulada en el cuerpo”. ¿De dónde viene esa premisa? ¿Por qué se impone esa restricción? ¿Por qué se oculta que esa restricción existe, y que, por tanto, CICO no es equivalente al principio de conservación de la energía? Son preguntas que los caloréxicos nunca responden. Publicaré en unos días una entrada del blog (ver) explicando cómo la hipótesis CICO crea este paralogismo.

En resumen, este segundo argumento es un hombre de paja: la trampa no es que CICO no hable de hormonas, sino que CICO sólo permite hablar de la regulación hormonal/fisiológica de 2 términos de la ecuación del balance de energía (ver). Y esa premisa no tiene ninguna justificación aparte de razonamientos erróneos.

Ir a la segunda parte de esta entrada.

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